vida saludable

Consejos para llevar una vida saludable

Comer bien y estresarse menos puede ayudar a disminuir tu susceptibilidad a enfermarte y tener una vida saludable


Dieta Cuando se trata de la dieta, hay mucho que podés hacer para frenar a los bichos.

Número uno: tomar ocho vasos de agua por día que deben ser parte de tu rutina regular todos los días, pero aún más durante los meses más fríos. El agua es usada por cada célula de tu cuerpo y es esencial para eliminar las toxinas y los gérmenes. Si el agua no es tu bebida de elección, hacela más atractiva agregándole, por ejemplo, gajos de limón. El té caliente, especialmente el té de menta, es también una buena opción.

Darse el gusto con comidas pesadas y abundantes no es aconsejable. Hacerte un banquete de comidas grasosas, azucaradas y con muchas calorías, como productos de pastelería, galletitas y comidas altamente procesadas aumentan tus niveles de glucosa en sangre provocando que tus glóbulos blancos sean más lentos y menos capaces de combatir los virus. En su lugar, enfocate en comidas ricas en nutrientes como yogurt con bajo contenido de grasa, nueces y semillas, pescado rico en omega 3 como el salmón, vegetales ricos en vitaminas como verduras de hoja verde, batatas, tomates y brócoli, y proteínas magras como pollo, para ayudar a evitar las enfermedades. Además agregá mucho ajo a tus comidas; contiene alicina, un potente antimicrobiano que ayuda a frenar las bacterias y los virus.

Antioxidantes Algunos de los mejores antioxidantes para mantenerse saludable son las vitaminas A, C y E. La vitamina A es un antioxidante que ayuda a combatir las enfermedades y un reforzador del sistema inmune que ayuda a prevenir y luchar contra las infecciones regulando el sistema inmune que fabrica los glóbulos blancos que destruyen las bacterias y los virus nocivos. La ingesta diaria recomendada es 4 000 IU (unidades internacionales) diarias para mujeres y 5 000 IU para hombres.

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La vitamina A se encuentra en alimentos como la leche, el hígado y los huevos y en zanahorias, arvejas, calabaza y verduras de hoja verde. La vitamina C se encuentra en frutillas, kiwi, pimientos rojos y cítricos. El objetivo está entre 500 y 1000 mg de vitamina C diariamente. La vitamina E es otra gran defensora. La dosis recomendada diaria para mujeres es de 8 mg y 10 mg para hombres. Tomar vitamina C junto con vitamina E puede aumentar tu capacidad antioxidante.

Detené el estrés El estrés psicológico puede aumentar tu susceptibilidad a enfermarte. Pero no es el estrés lo que nos enferma. El estrés genera otras condiciones en el cuerpo que nos hacen vulnerables. La hormona del estrés interactúa con el sistema inmune, causando una disminución importante de niveles de linfocitos. Los altos niveles de cortisona obstaculizan a los glóbulos blancos que combaten las enfermedades porque el cuerpo, pensando que está en modo de estrés agudo, envía las células inmunológicas a otro lado, en lugar de a donde se precisan. Probá haciendo tai chi, yoga u otras formas de ejercicio. Los ejercicios de respiración también ayudan a reducir el estrés.

Intentá esto Acostate; respirá profundo desde el estómago. Colocá las manos sobre el estómago y sentí la respiración yendo hacia el abdomen a medida que sube. Contá hasta seis y respirá lentamente contando hasta 10. Repetí hasta sentirte relajada.

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