Síntomas del estrés y técnicas de relajación

Estrés: síntomas y tratamientos

En casa o en el trabajo, es importante escuchar lo que dice tu cuerpo y tomar un descanso


El estrés: causas y tratamientos

Aunque todos tenemos momentos en que nos sentimos un poco cansados o agotados, es fácil continuar sin dar a nuestros cuerpos un descanso.

Mantén el estrés en control
Nuestros cuerpos normalmente operan en diferentes niveles de estrés durante el día. La habilidad natural para manejar el estrés depende de una variedad de químicos del cuerpo que nos ayudan a lidiar con los puntos de presión. La adrenalina, por ejemplo, nos permite actuar para contrarrestar la presión que enfrentamos.
Sin embargo, a veces nos encontramos en situaciones en las que no podemos utilizar los químicos naturales en forma equilibrada y eficiente – puntos de presión que van más allá de nuestra capacidad para resolverlos inmediatamente, por ejemplo. Estas podrían ser preocupaciones del trabajo o de dinero, que no se pueden remediar tan fácilmente.

Signos físicos de estrés
Si los químicos naturales ‘del estrés’ como la adrenalina, la noradrenalina y el cortisol no se utilizan adecuadamente al ser liberados, en lugar de ayudar pueden causar problemas como el incremento del ritmo cardiaco. El cortisol puede hacer que el sistema inmunológico falle, dejándote más propensa a enfermarte.
Otros signos comunes del estrés pueden ser: incapacidad para dormir bien, mal humor o ganas de llorar en ciertos momentos breves del día, pérdida de interés en el sexo, o sufrir de jaquecas regularmente.
El estrés no tiene que causar problemas físicos extremos a largo plazo, pero vale la pena tomarte un tiempo libre para conocer cómo se recupera mejor tu cuerpo del estrés.

Plan de acción para eliminar el estrés
Evalúa tu situación. Forma el hábito de ser capaz de evaluar exactamente cuál es el origen de tu estrés. Examina cuidadosamente toda la situación y haz a un lado los problemas secundarios para llegar al corazón de lo que verdaderamente está mal.

Registration

¡Hazte socia de P&G everyday y recibe ofertas exclusivas!

Hazte socia

Haz un plan de acción. Si el origen del estrés es algo en lo que puedes trabajar, trata de remediar la situación tan pronto como sea posible. A veces no es algo tan simple – el estrés de las relaciones interpersonales (en casa o el trabajo) puede ser causado por un complejo conjunto de problemas. Sin embargo, compartir tus sentimientos realmente ayudará si puedes encontrar a la persona correcta para hablar de tus problemas. Esto te ofrecerá un sendero para llegar entender tu situación, mientras que la retroalimentación objetiva podría darte la oportunidad de al menos abordar parte de la raíz del problema.

Rutas de escape. Algunos momentos de estrés empeorarán si tu forma de enfrentarlo es perdiendo el control. Una sencilla escapada rápida como caminar por la calle, tomar un baño largo y relajante o simplemente sacar un CD y tener una sesión de tus canciones favoritas puede ayudar mucho. Todos somos diferentes, por eso es importante aprender de nuestras experiencias y encontrar nuevas formas de sentirte bien que realmente funcionen para ti.

Rescate saludable. Tomar una bebida o devorar una caja de chocolates son placeres entendibles que buscamos cuando nos sentimos decaídos. Pero físicamente el exceso de esta clase de placeres puede generar sus propios problemas. En su lugar, prueba con una actividad nueva - puede ser nadar, hacer yoga o pilates, o simplemente adopta un nuevo pasatiempo en el que puedas canalizar tus energías. Las actividades físicas pueden tener un valor genuino en la sensación de bienestar físico y mental, pero los pasatiempos – en tanto que no requieran demasiado involucramiento emocional – también pueden ayudar porque te arman con nuevas habilidades, lo que es muy bueno para elevar la moral.

Concéntrate en lo positivo. No todos nosotros somos buenos en la meditación. Pero tranquilizarte y concentrarte en algo bueno es un método popular para reducir el estrés, practicado en muchos países desde América hasta China. Intenta tomar solo cinco o diez minutos para ti y prueba a respirar profundamente, y si eso no es lo tuyo, prueba concentrándote en una imagen visual placentera, ya sea imaginario como una playa bonita, o una escena de unas vacaciones que recuerdes mucho. Trata de pensar alrededor de la experiencia para sacar el mejor provecho de tu tiempo en paz – si estás visualizando, piensa en sonidos y aromas relajantes que vayan con tu escena.

  Para publicar un comentario, log in

banner recipe