mujer pensativa

Etapas de la adolescencia con el corazón roto|Everydayme AR.

Cortar con alguien nunca es fácil, pero para una adolescente puede ser el fin del mundo.



Cortar con alguien nunca es fácil, pero para una adolescente puede ser el fin del mundo. Acá te damos algunos consejos para ayudarte a “estar ahí” para tu hija.

Tu hija adolescente es cada vez más independiente y, lamentablemente, ya no podés hacerle “sana sana” cuando tiene algún dolor emocional. Sin embargo, este podría ser uno de esos momentos en los que se queda mucho más en casa, con el objetivo de evadir a su ex y buscar un poco de mimos familiares. Tengas o no una buena relación y diálogo con ella, en esta nota te pasamos algunas cosas a tener en cuenta cuando le rompan el corazón.

“Estar ahí” para tu adolescente con el corazón roto. Nunca está bueno cuando alguien corta con vos, pero en general la separación es dolorosa también para la persona que toma la decisión, especialmente si la causa fue incertidumbre con respecto a los sentimientos del otro. (¡Todas estuvimos de los dos lados!) Tené esto cuenta, sin importar cuál sea el lugar de tu hija en la separación.

Registration

¡Hazte socia de P&G everyday y recibe ofertas exclusivas!

Hazte socia

No es tu drama. Tenés que ser empática, prestarle la oreja y decirle unas palabras de aliento cuando haga falta, pero no hace falta que estés tan devastada como ella.

Si llegaste a conocer al ex de tu hija durante los meses o años que estuvieron juntos, no hagas mucho espamento sobre cómo te sentís vos. Tenés que tener tacto y ser honesta sobre cómo compartís el dolor de tu hija, y evitá decir cosas como “Ese chico nunca me gustó” o “Ay, era divino”. ¡Todas tenemos una amiga adulta a quien quisimos consolar con frases como “Qué bien que te lo sacaste de encima” y después se arregló con su ex! Recordarle a tu hija lo amoroso que era su ex no la va a ayudar en nada.

No subestimes lo mal que se siente tu adolescente con el corazón roto. Probablemente pienses “Hay muchos otros peces en el mar”, pero no lo digas en voz alta. Acordate de cuando vos misma eras adolescente ─cuando hasta sentarte en el colectivo cerca del chico que te gustaba te hacía transpirar─ y vas a poder comprender los altibajos que siente tu hija.


  Para publicar un comentario, log in

banner recipe