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Consejos para tu embarazo

Consejos para tu embarazo


Pequeñas pérdidas de orina.

Podría ser un poco sorprendente, pero nada raro, darte cuenta de que tenés pérdidas de orina en diversos momentos de tu embarazo. No debés preocuparte; esto le ocurre a la mayoría de las mamás embarazadas debido al crecimiento del útero, el cual ejerce mayor presión sobre la vejiga.

Denominada incontinencia por estrés, esta condición puede desencadenarse al reír, toser, estornudar u otras situaciones en las que la vejiga sufre una presión leve.

Una de las claves para reducir la incontinencia por estrés o las pérdidas de orina es hacer ejercicios para el suelo de la pelvis. 

Ejercicios para el suelo de la pelvis

El suelo de la pelvis es uno de los grupos musculares del cuerpo; sostiene la vejiga, los intestinos y el útero. Localizado entre las piernas, el suelo de la pelvis tiene forma de hamaca y va desde el hueso púbico, en su parte anterior, hasta la base de la columna vertebral en su parte posterior.

Dado que puede distenderse como respuesta al peso, se suele comparar el suelo de la pelvis con un trampolín. Sin embargo, debido al mayor peso que deben soportar los músculos y los tejidos pélvicos del suelo de la pelvis durante los nueve meses del embarazo, es posible que no regresen a su estado original como lo haría un trampolín, sino que se estiran demasiado y se debilitan. Pero no te preocupes: el ejercicio puede ser de mucha ayuda.

 

Ejercicios sencillos para fortalecer el suelo de la pelvis.

Antes de que empieces este ejercicio, necesitás identificar los músculos que intervienen. Los músculos del suelo de pelvis forman una especie de hamaca alrededor de ésta, y podés identificarlos tratando de detener la orina a la mitad. Cuando tratás de detener la micción, sentís cómo se contraen los músculos alrededor de la vulva y el ano: ésta es la acción que necesitás para realizar los ejercicios.

Ahora estás lista para fortalecer los músculos del suelo de la pelvis.

 

Ejercicio (Kegel) de cinco pasos para los músculos del suelo de pelvis.

  1. Contraé los músculos lentamente apretando el ano y tirando la vulva hacia arriba.
  2. Sostené la contracción contando lentamente hasta 10 (o hasta que aguantes); luego relajá lentamente los músculos.
  3. Repetilo 10 veces.
  4. Cuando tengas dominados los ejercicios, alterná las contracciones lentas con una serie de 10 contracciones rápidas, tensando y relajando; luego repite el ejercicio, pero lentamente.
  5. Repetí con la frecuencia que puedas a lo largo del día. Por ejemplo, podés realizar el ejercicio mientras ves televisión, trabajás en tu escritorio o tomás una ducha. Nadie sabrá que estás haciendo los ejercicios, los cuales pueden realizarse mientras estás sentada, parada o acostada. (Solo asegurate de no tensar los músculos faciales al mismo tiempo para concentrarte, ¡sino revelarás tu secreto!).

Vejiga sensible

 

El debilitamiento de los músculos del suelo de la pelvis, común después del embarazo, puede traducirse en incontinencia por estrés, lo que provoca que un poco de orina se escape al toser, estornudar, reír o al hacer algún otro esfuerzo. De acuerdo a una encuesta, el 35% de las mujeres sufre de fugas o incontinencia después del embarazo.

 

Recomendaciones para lidiar con una vejiga sensible

La gran mayoría de las mujeres –más del 70%– pueden aliviar sus síntomas con algunos pasos sencillos:

Si tenés preguntas o dudas, sobre todo si sentís dolor, consultá a tu médico.

Ser una nueva madre

Ahora que acabás de convertirte en madre, sin duda estarás totalmente entregada a ese pequeño regalo de la vida. Y aunque estés muy escasa de tiempo, es también importante ocuparte de vos. Después de todo, las aproximadamente 40 semanas de embarazo seguidas del parto (sea natural o por cesárea) y las exigencias de la maternidad pueden tener un fuerte impacto en tu cuerpo, así que también necesitás un poco de atención y cariño.

 

No te olvides de vos misma.

Durante este período de recuperación y adaptación del posparto, sentirte preparada para todos los cambios por los que estás pasando es de gran ayuda.

Los protectores diarios de Always te pueden ayudar a sentirte seca, fresca y segura de vos misma mientras te recuperas del parto. 

Sangrado postnatal (loquios)

Después de dar a luz, presentarás un flujo conocido como loquios. Este flujo es la sangre y el tejido que recubrían el útero. Este será el caso ya sea que hayas dado a luz por parto natural o por cesárea.

El color del flujo cambia con el tiempo. Es rojo durante los primeros tres o cuatro días y luego toma un color café rosáceo. La cantidad de loquios generalmente disminuye con el tiempo, volviéndose más escasos a la tercera semana después del parto.

 

Si presentás coágulos grandes, consultá a tu médico ya que esto puede ser señal de un posible problema. Te recomendamos conservar la toalla que contiene el coágulo porque tu médico querrá examinarlo.

 

Fuentes

  • Congreso Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos (ACOG por sus siglas en inglés).
  • Panfleto para la Educación de Pacientes 005: Tú y tu bebé.
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Manchas de sangre

Muchas mujeres pueden presentar pequeñas pérdidas de sangre al inicio de su embarazo; por lo que podrías observar algunas manchas de sangre en tu ropa interior. Esto podría deberse a varios factores, así que deberías consultar con tu médico cada vez que ocurra el sangrado.

 Usar un producto como Protectores Diarios Always puede ayudar a proteger tu ropa interior y a mantenerte fresca. Algunas mujeres embarazadas comienzan a usar panti-protectores todos los días.

En algunas mujeres el sangrado vaginal se produce más de una vez durante el embarazo.

 También puede darse al inicio del embarazo, cuando el óvulo se implanta en la pared del útero. En otros casos, un cuello uterino irritado puede provocar sangrados leves, particularmente después de tener relaciones sexuales.

 Tenés que comunicar a tu ginecólogo, médico o partera si ocurre algún sangrado durante el embarazo, especialmente en las últimas etapas, ya que podría ser señal de problemas en la placenta que requieran tratamiento.

 

Fuentes

  • Congreso Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos (ACOG por sus siglas en inglés). Panfleto para pacientes 041: Sangrado durante el embarazo

 

Infecciones por hongos levaduriformes y flujo vaginal

 Es posible que debido a los mayores niveles de estrógeno aumente tu flujo vaginal durante el embarazo. Esta secreción de aspecto lechoso y con un ligero olor es perfectamente normal e importante para mantener tu salud y la de tu bebé. La cantidad de flujo vaginal puede aumentar al acercarse el término del embarazo, pudiendo volverse a veces muy abundante.

 

Infecciones por hongos levaduriformes

A medida que avanza el embarazo, la frecuencia e intensidad de las Infecciones por hongos levaduriformes pueden aumentar a consecuencia de los cambios que se producen en los niveles hormonales. Un flujo vaginal de olor desagradable o con color puede indicar una infección por hongos levaduriformes y, si se presenta, debés consultar a tu médico. Por lo general, responde bien al tratamiento, por lo que, si se presenta, hablá con tu partera, ginecólogo o médico.

 

Estás embarazada - ¡felicitaciones!

 

Convertirse en mamá puede ser una de las experiencias más gratificantes de la vida. Es un tiempo increíblemente emocionante, pero con los numerosos cambios que se producen en tu cuerpo, también podés sentirte un poco abrumada.

No te preocupes. Acá encontrarás algunas recomendaciones útiles que pueden ayudarte a hacer que el recorrido durante ese tiempo asombroso sea más fácil.

Los protectores diarios y las toallas femeninas de Always te pueden ayudar a sentirte seca, fresca y segura de vos misma durante tu embarazo.

 

Periodos irregulares y con flujo más abundante

 

Después de tener tu bebé, la reaparición de tu ciclo menstrual dependerá de si lo alimentás con pecho o no.

Si le das pecho, por lo general los periodos reaparecerán hasta que dejes de darlo. Pero no asumas que no podés quedar embarazada mientras estés alimentando a tu bebé. Algunas mujeres son fértiles casi inmediatamente después de dar a luz, por lo tanto tomá tus precauciones cuando empieces a tener relaciones de nuevo.

Así como el ciclo de cada mujer es individual, los cambios que ocurren después de dar a luz también lo son.

Una vez que tus periodos reaparecen, es posible que el sangrado sea más abundante de lo que era antes de quedar embarazada. Si este es el caso, tendrás que reconsiderar la protección femenina que usas o aumentar la absorbencia de la protección que usabas en los días anteriores a tu embarazo.

Y si no deseás regresar a los tampones, hay buenas alternativas a tu disposición como Always Active Ultrafino que tiene presentaciones con diferentes niveles de absorbencia y es increíblemente suave y cómoda.

 

 

 

 

 

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