Ropa interior íntima: Culottes o tangas

Ropa interior fememina: Culotte vs. Tanga

Dos clásicos pelean por su lugar en nuestro cajón de la ropa interior. ¿Comodidad o sensualidad? ¿Practicidad o erotismo? Hay un estilo para cada una de nosotras. Aquí te damos pistas para elegir lo que te queda mejor.


Ropa interior íntima: Culottes o tangas

¿Qué preferimos las argentinas?

Todo depende del cristal con el que se mira. Los hombres, que son los reales admiradores de la sensualidad femenina en la pasarela hogareña, no tienen un criterio unánime: mientras que algunos son fanáticos de las inocentes bombachitas de algodón color rosa confite, otros reclaman provocativos conjuntos de encaje y strass, dignos de una vedette de la calle Corrientes.

Pero más allá de las opiniones de ellos, lo que realmente cuenta es cómo nos sentimos nosotras con la ropa que elegimos; y a veces es difícil encontrar una prenda íntima que sea cómoda, de buena calidad, nos haga sentir seguras y sensuales en la intimidad, y además, una buena base para lo que nos vamos a poner encima. Lo cierto, es que hoy tenemos opciones para todos los gustos.

La tanga

Muchas chicas son fanáticas de ese diseño textil en su mínima expresión, que es la tanguita. Claro que hay muchas versiones: desde las más clásicas, hasta el llamado “hilo dental”.

Hay un punto a tener en cuenta con las tangas, y es el calce: aunque sean mínimas, es mejor que no te queden demasiado apretadas, porque cuando te pongas ropa ajustada se te pueden marcar algunos rollitos.

Es ideal para usar esos vestidos súper adherentes, (que pueden quedar mal si tenés una bombacha más grande, que revele sus costuras).

Las más flacas y las más jovencitas, son las que más se le animan a este modelo. Pero con un cuerpo delgadísimo o no, hay dos buenas razones para usarla: 

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El culotte

Descubrimiento fundamental de estos últimos años, el culotte llegó a nuestros armarios a quedarse para siempre. Y es que es una opción que deja más conformes a las que tienen verdaderas curvas peligrosas; nos hace lucir armoniosas, realza las formas, suaviza el contorno de las caderas. Para muchas, es más elegante, es como el “vestido largo” de la lencería. Y viene en muchas versiones: el práctico algodón para todos los días; y el sensual encaje y las puntillas, para noches especiales. Vienen en colores de ensueño, (además de los clásicos blanco y negro, que siempre quedan impecables, especialmente si contrastan con el tono de tu piel).

Ideal para usar con los pantalones de tiro bajo, (especialmente cuando no querés mostrar indicios de lo que tenés puesto debajo).

Para las que lo prueban por primera vez, y están muy acostumbradas a la tanga, el culotte resulta molesto porque está confeccionado con una porción muy generosa de tela.

Para las más osadas, está la opción del culotte-less, que descubre más la anatomía, y deja muy poco librado a la imaginación.

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Sólo falta tu veredicto. ¿Y a vos? ¿cuál te va más?

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